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Mostrando entradas de noviembre, 2018

Instantes

¿Por qué tienen que cambiar las cosas? ¿Por qué no podemos estar como siempre? ¿Es necesario pasarnos toda la vida con falsos 'te quieros', reproches, inseguridades y bien quedas? Qued émonos en este instante, este, sí, nuestro instante. Ojalá poder quedarnos y no salir de esas sonrisas, risas y 'te quieros' improvisados. Ojalá. 

Domingos

Nos centramos más en las cosas malas, que en las que realmente valen la pena. No podemos tenerlo todo, todo el rato, ni estar bien siempre. Al igual que estar mal siempre. Que sí, es cuántas veces te levantas no cuántas te caes. En resumidas cuentas, la mayor parte del tiempo, nos lamentamos de todo aquello que no tenemos, de todo aquello que supuestamente “necesitamos”. No todo el oro reluce y no necesitamos tantas cosas o personas como queremos creer. Hay personas que están desde el principio, que crees y que quieres creer que estarán siempre, a veces sucede, que siguen ahí, al pie del cañón. Otras veces no. Aparecerá gente para alegrarnos los días, otras solo para entristecerlas. La gente viene y va, pero como dice Bad Bunny: ‘Estamos bien’. No todo dura para siempre, excepto aquello que realmente quieres.  Yo tengo todo lo que quiero,  ¿Y tú? 

Momentos

Y llega un momento en el cuál todo cuenta, todo suma. Te levantas y piensas si estás haciendo lo correcto, si tal vez has sido muy atrevida en hacerlo, si tal vez puede que te estés equivocando y que en un futuro lo único que veas son las malas consecuencias de unos actos que en un momento pensaste que iba a ser lo mejor que te podría pasar en tu vida. Pasa el día y ya no piensas en nada, solo en que quieres que se acabe el día, pero eso sí, todo con una sonrisa, no vaya a ser que piensen que eres una desgraciada. Y cuándo llega la hora de acostarte, sólo piensas que en realidad, no ha sido un mal día. Que no te tienes aue arrepentir de nada, que nos movemos por actos, sentimientos y acontecimientos. Que sí, nos equivocamos y un montón, pero sino nos equivocamos, no aprendemos, sino nos caemos, no nos levantamos. Y que si algo tiene que pasar ya pasará.

Volar

Vamos a volar, a volar tan alto que no nos encontremos más. Tan alto, que nos olvidemos del olor de la sal, Que vayamos caminando y pensemos que hemos hecho mal. Volemos, volemos tan alto sin pesos cargados en nuestra espalda Sin prejuicios, sin malas miradas, sin gestos ruines y sólo con ganas de bailar. Volemos, enserio, volemos tan tan alto que sepamos cuál es el verdadero significado de amar. Volemos, porque para volar hace falta imaginar. E imaginemos, para poder volar.